Si últimamente has sentido debilidad, fatiga, mal humor, dolor de cabeza, que tu energía ya no es la misma de antes y te cuesta un poco concentrarte en tus estudios o en el trabajo, probablemente estés sufriendo de anemia, lo que quiere decir que hay una deficiencia de hierro en tu organismo a la que debes prestarle atención.

¿Por qué necesitamos hierro?

Este mineral es esencial para que tu cuerpo transporte el oxígeno por todas sus partes, y así pueda formar glóbulos rojos (la hemoglobina es la porción de éstos que hace el trabajo de transportar dicho oxígeno) y desarrollar nuevas células de forma adecuada. De lo contrario,  tu sistema inmunológico y tu habilidad cognitiva pueden funcionar con ciertas dificultades que maltratan tu bienestar general.

Una de las mejores maneras para aumentar y equilibrar los niveles de hierro en tu sangre es incorporar los alimentos correctos que te aporten este mineral en tu dieta diaria para que así recuperes tu vigor, no te sientas tan cansado y prevengas futuras recaídas.

7. Espinacas

Este alimento de hojas brillantes está lleno de diversos nutrientes, vitaminas y antioxidantes que hacen que sea considerado como el rey de las ensaladas por algunas personas. La espinaca contiene más hierro que la carne, por lo que si eres más amante de las hojas verdes que de los productos de origen animal, definitivamente debes incluirla a tu dieta.

Además, este excelente recurso natural, es bajo en grasas y carbohidratos, así como también muy rica en fibras, lo que es altamente positivo para tu salud en general. Al momento de escogerla en el supermercado, no elijas aquellas que tengan una coloración amarillenta y las hojas dañadas, sino más bien, las que se vean frescas y crujientes. Y, cuando la vayas a preparar, trata de cocinarla de forma rápida, es decir, durante un minuto aproximadamente, ya que si te sobrepasas de cocción, ésta perderá gran parte de sus importantes nutrientes.

6. Lentejas

Estos ricos frijoles son una gran fuente de hierro por lo que son una opción ideal para ti. Y, si no te gusta mucho la carne, las lentejas sirven como sustitutas de esta proteína animal, al igual que la recomendación anterior. Asimismo, son muy versátiles ya que las puedes comer como acompañantes de otras comidas, en forma de puré o en sopas. Otras alternativas parecidas son los frijoles blancos, garbanzos, y guisantes.

5. Hígado de res

La carne de vaca es conocida como uno de los alimentos que son más ricos en hierro, pero particularmente, es el hígado la parte que contiene más hierro que el resto, por lo que es una de las recomendaciones más comunes y efectivas cuando hay niveles bajos y deficientes de hemoglobina. Puedes preparar un bistec de hígado encebollado y comerlo junto con tus ensaladas.

4. Ostras

Este marisco exquisito es un alimento nutritivo y saludable que, consumido con moderación, puede aportarle diversos beneficios a tu salud, especialmente gracias a su alto contenido de hierro que te ayuda a prevenir la anemia.

Para que puedas realmente aprovechar sus cualidades, debes comerlas crudas. Asegúrate de que estén muy frescas y añádeles un poco de limón para darle un gusto más especial.

3. Semillas de Calabaza

Estas semillas funcionan como un aperitivo ideal y saludable que te proporcionará de mucho hierro para que ayudes a subir estos niveles en la sangre. Además de tener un rico sabor, resultan muy versátiles ya que las puedes comer solas en una merienda rápida, o añadirlas en tus ensaladas para darle un toque crujiente o también cuando prepares la masa de tus tortas o ponqués.

2. Cereal fortificado

Si quieres comenzar el día con un desayuno que te aporte mucho hierro, este alimento es para ti. En el supermercado podrás encontrar diversas variedades que contengan en sus etiquetas la tabla de valor nutricional donde incluyen la cantidad adecuada de hierro que necesitas comer en tu alimentación diaria. Además, servirte un rico tazón de este cereal te va a proporcionar igualmente mucha fibra y vitaminas y minerales importantes como el zinc y el calcio. Si no te entusiasma mucho esta idea para desayunar, existen algunos otros productos similares que puedes usar que están fortificados con hierro como las tostadas o panecillos.

1. Jengibre para un té milagroso

El té de jengibre es una bebida fabulosa que puedes preparar para recibir el hierro que necesitas de tu ingesta diaria recomendada de este mineral.  Además, esta deliciosa raíz picante, es rica en magnesio, calcio y aminoácidos, por lo que recibirás muchos nutrientes extras para ayudar a tu cuerpo a estar mejor.

 

Ten cuidado con los excesos

Así como puedes estar sufriendo de deficiencia de hierro en tu organismo y por ende tu hemoglobina está baja, también puede pasar que, de modo contrario, tus niveles sean muy altos y debes tener cuidado ya que esto es igual de peligroso.

El exceso de hierro en el organismo se llama “hemocromatosis” y puede ser verdaderamente tóxico para ti porque puede hacer envejecer tus células velozmente, además de perturbar la función correcta de órganos como el corazón, hígado y los riñones.

Lo que debes hacer es tener en cuenta cuáles son los alimentos que no debes comer que sean ricos en hierro, para que puedas controlar los niveles y en el caso de que se hayan incrementado, pues puedas bajarlos de forma natural reduciendo su consumo o retirándolos de tu dieta.

Los alimentos que no debes comer son:

  • Productos hechos con carne que son ricos en hierro y hemoglobina como la morcilla, chorizos, entre otros.
  • El hígado de animales como la vaca, pollo, cerdo, entre otros, ya que son vísceras donde se almacena un alto contenido de hierro en comparación con otras partes.
  • Mariscos como las ostras, almejas y mejillones ya que son generalmente los frutos de mar que más hierro concentrado tienen. Y también los pescados como por ejemplo las anchoas y sardinas.
  • Alimentos fortificados con hierro como los cereales, tostadas, avena, pastas, entre otros.
  • Verduras de hojas verdes como las espinacas y acelgas.
  • Legumbres que contienen más cantidad de hierro que otras como las lentejas, garbanzos, entre otras.

 

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